IA privada para gestorías y asesorías
El 80 % de lo que pregunta un cliente ya está contestado en una circular o en un expediente del año pasado. Una IA que corre en vuestro servidor lo encuentra y lo redacta, sin que un solo modelo 145 salga de la oficina.
Una gestoría vive de responder rápido a muchas preguntas parecidas con documentación de terceros muy sensible. La IA privada indexa vuestras circulares, expedientes y criterios internos, y responde citando la fuente, y descarga al equipo de las consultas repetidas. Y como corre en un servidor vuestro, las nóminas, los modelos de la AEAT y los datos de los empleados de vuestros clientes nunca se transfieren a un proveedor externo.
Los dolores reales
Todos se agravan en campaña.
La misma consulta, cuarenta veces
"¿Qué documentación necesito para dar de alta a un autónomo?" Ya está contestada por escrito, pero se responde a mano cada vez.
El criterio vive en dos cabezas
Cómo tratáis un caso concreto lo saben los socios. Si están ocupados o de vacaciones, el expediente se para.
Campaña = todo el mundo bloqueado
Renta, cierre, presentación trimestral: el trabajo que se puede automatizar es justo el que más se multiplica en esas semanas.
Archivo enorme, búsqueda por nombre de fichero
Miles de expedientes de clientes en carpetas por año, y la única forma de encontrar algo es acordarse de dónde estaba.
Qué hace la IA con esos cuatro problemas
Contesta las consultas frecuentes con vuestras palabras
La respuesta sale de vuestras circulares y notas internas, no de un texto genérico de internet, y cita el documento del que viene.
Pone el criterio interno al alcance de todo el equipo
Lo que hasta ahora había que preguntar a un socio pasa a estar consultable, con el precedente concreto delante.
Aguanta el pico de campaña
En esas semanas el cuello de botella no es el cálculo, son las preguntas y buscar la documentación de cada trámite. Eso se resuelve en segundos, sin parar a un compañero.
Busca en el archivo por contenido
"Clientes a los que aplicamos este régimen el año pasado" devuelve los expedientes, aunque nadie los etiquetara así.
Los datos no son vuestros
Una gestoría no maneja solo sus propios datos: maneja nóminas, declaraciones y datos personales de los empleados de sus clientes. Ahí actuáis como encargados del tratamiento, y meter esa documentación en una herramienta en la nube convierte al proveedor de IA en un subencargado más que documentar, comunicar y evaluar.
Con una IA privada esa cadena desaparece: el modelo corre en un servidor de vuestra oficina y ningún documento sale de la red. Menos superficie que auditar, y una respuesta sencilla cuando un cliente pregunta dónde acaban sus datos.
Qué no hace
No presenta modelos ni sustituye al software fiscal: no calcula liquidaciones ni firma nada ante la AEAT. No emite criterio propio: recupera y redacta a partir de lo que vosotros habéis escrito, y la revisión del asesor sigue siendo obligatoria. Y no está al día de una reforma que no le hayáis indexado: la actualidad normativa la seguís marcando vosotros con vuestras circulares.
Antes de que preguntes
¿Está al día de la última reforma fiscal?
Solo de lo que le indexéis. Un modelo genérico tiene conocimiento congelado y desactualizado; por eso la respuesta se construye sobre vuestras circulares y notas internas, que sí actualizáis. Si una circular es de 2024, la IA lo dice y cita la fecha.
¿Qué pasa con los datos personales de los empleados de mis clientes?
Ese es justo el motivo del planteamiento privado: en las nóminas que tramitáis sois encargados del tratamiento de datos de terceros. Con el servidor en vuestra oficina, esos datos no se transfieren a ningún proveedor de IA, así que no hay subencargado que documentar ni transferencia internacional que evaluar.
¿Cuánto se tarda en tener algo funcionando?
Un piloto con un área acotada (por ejemplo, solo laboral) y unos cientos de documentos suele estar operativo en semanas.
Empecemos por un área
Una llamada de 30 minutos para elegir con qué parte del despacho conviene arrancar.