IA privada para ingeniería y arquitectura
Veinte años de proyectos, memorias y pliegos en el servidor del estudio. Cada oferta nueva se parece muchísimo a una anterior, pero encontrarla cuesta más que reescribirla.
El activo de una consultora técnica es su histórico de proyectos, y casi nunca es consultable. La IA privada indexa memorias, pliegos, anejos e informes, y responde citando el proyecto y el apartado concretos. Corre en un servidor del estudio, así que la documentación sujeta a NDA o a propiedad intelectual del cliente no se cede a ningún proveedor externo.
Los dolores reales
Los que aparecen justo cuando hay plazo.
Reescribir lo que ya está escrito
La memoria de un proyecto parecido existe, pero encontrarla en el archivo cuesta más que redactar el apartado otra vez.
Licitaciones contrarreloj
Pliegos de cientos de páginas y una semana para responder. Localizar los requisitos que aplican consume media jornada de un técnico sénior.
El criterio técnico no está escrito
Cómo resuelve el estudio un detalle recurrente lo saben tres personas, y siempre hay que interrumpirlas.
NDAs que bloquean la herramienta obvia
El equipo usaría IA en la nube, pero los contratos de cliente prohíben ceder la documentación del proyecto a terceros.
Qué hace la IA con esos cuatro problemas
Reutiliza vuestro propio histórico
"Memorias de instalaciones en edificio industrial con este tipo de solución" recupera los apartados de proyectos anteriores que tratan justo eso, con el documento citado.
Convierte un pliego en respuestas
Preguntas por los requisitos de solvencia, plazos o criterios de valoración y recibes la respuesta con el párrafo del pliego citado.
Hace consultable el criterio del estudio
Los detalles constructivos, notas internas y decisiones documentadas dejan de vivir solo en la cabeza de los sénior.
Encaja con los NDAs firmados
Al no salir nada del estudio, no hay cesión a un tercero que autorizar ni cláusula de confidencialidad en riesgo.
El proyecto no es vuestro para cederlo
En ingeniería y arquitectura el problema no es solo de protección de datos: es contractual. Buena parte de la documentación de un proyecto está sujeta a acuerdos de confidencialidad y a derechos de propiedad intelectual del cliente. Subirla a una herramienta en la nube es una cesión a un tercero, con plan empresarial o sin él.
Ahí una IA privada no es una preferencia, es lo único que encaja: el modelo corre en un servidor del estudio, nada sale a internet y podéis responder por escrito a un cliente que pregunte dónde acaba su documentación.
Qué no hace
No calcula, no modela y no dibuja: no sustituye al software de cálculo, CAD o BIM, y no interpreta la geometría de un plano. No firma ni asume responsabilidad técnica: la revisión del técnico competente sigue siendo obligatoria. No conoce normativa que no le hayáis indexado: trabaja sobre vuestro fondo documental, no sobre un compendio normativo externo. Y no hace listados exhaustivos del archivo ("dame todos los proyectos con esta solución"): responde sobre los documentos que recupera en cada consulta, no barriendo la colección entera.
Antes de que preguntes
¿Puede calcular estructuras o generar planos?
No. No sustituye a vuestro software de cálculo, CAD ni BIM. Es una herramienta documental: encuentra, compara y redacta a partir de proyectos, memorias y normativa que ya tenéis escritos.
¿Qué pasa con los NDAs que firmamos con clientes?
Es la razón principal por la que este sector pregunta. Muchos contratos prohíben ceder la documentación del proyecto a terceros sin autorización, y subirla a una IA en la nube es, literalmente, una cesión a un tercero. Con el servidor en el estudio no hay cesión que justificar.
¿Lee planos y PDFs técnicos?
Lee texto: PDFs, documentos de Word y hojas de Excel; memorias, pliegos, anejos, informes y actas de obra. La geometría de un plano no la interpreta; para eso están vuestras herramientas técnicas.
¿Sirve para preparar ofertas de licitación?
Es uno de los casos con retorno más claro: recupera los apartados equivalentes de ofertas anteriores vuestras y prepara un borrador que el equipo revisa, en vez de empezar en blanco cada vez.
¿Hay que reorganizar el archivo de proyectos antes?
No hace falta reordenarlo: se indexa la estructura de carpetas tal y como está, porque el desorden es precisamente el problema que resuelve. Lo que sí se revisa al arrancar es dónde vive ese archivo y cómo está montado, porque de eso depende cómo se conecta.
Empecemos por la próxima licitación
Una llamada de 30 minutos para ver qué parte del archivo de proyectos conviene indexar primero.